Bye Bye, Lucy

Cuando me propuse  abrir este blog inmediatamente pensé en dedicarle uno de mis primeros post a una figura muy especial en mi vida: mi muy querido Lucy.

Lucifer, su nombre completo, Satán o Seitan -en inglés de bachillerato- ha sido siempre para mí un fiel amigo, que cariñosamente se encargó de aterrorizar mis noches infantiles y ponerle sazón a mis películas de terror favoritas, ya en la adultez.  Pero el post no iba a ser una larga historia de amor y odio entre mis terrores nocturnos y el estreno de “The Last Exorcism”, sino un pequeño paréntesis de los últimos años de adolescencia, en los cuales Seitan se convirtió en objeto de culto.

Yo siempre he dicho que uno en la vida tiene que estar claro en tres cosas: lo que quieres, lo que  necesitas y lo que te gusta. En esa época yo no estaba muy clara acerca de qué hacer con mi vida (no estuve clara hasta mucho después) o sea: no sabía lo que necesitaba. Pero algo que siempre supe fue que quería y, contimás, que me gustaba. Por contradicciones de esta vida nací en el seno de una hermosa familia comunista que me mandó a una escuela católica. Fue allí donde tuve un primer contacto con la religión. Me leí la biblia completica, de hecho, una vez en sexto grado me obligaron a transcribir en el cuaderno todo el libro de San Juan (triple fuck) con amenazas de rasparme en religión que era materia obligatoria. Estaba claro: la religión NO me gustaba. Ya habiendo crecido para darle a la cristiandad una última oportunidad me propuse analizar los pasajes bíblicos y me di cuenta de que las pocas referencias que hacían al cielo no decían “caña” ni “tirazón indiscriminada sin E.T.S” por ningún lado; ni hablar de Mary Jane. Fue cuando tuve mi primera epifanía: me di cuenta de que el cielo TAMPOCO me gustaba. Si el cielo existía ¡la pinga! Era mejor hacer lo que a uno le gustaba aquí y después pagar el retroactivo. Consternada por mi descubrimiento me puse a analizar también las referencias que hacía a Dios, pues resultó que el viejo NO me caía muy bien tampoco. Era un Dios muy egocéntrico que había creado al hombre para que lo amase y alabase todo el día, olvidándose de todo lo demás. De paso la manera que tenía el Mr. de conseguir su objetivo era bien sospechosa: olvídense de Chávez y CAP, este bicho se la pasaba con una amenazadera y una castigadera bien fastidiosa, que de paso no tenía unas reglas muy claras: primero castigaba a Adán por comerse una manzana y después  le daba caña a Noé y se le aparecía en medio de la pea, premiándolo con un barco “nuevo de paquete”. Entonces empecé a hacerme la loca, después de todo él también se hacía el paisa con muchas cosas. Dije que era atea, que era agnóstica, wiccana, medio budista. En dos años (de los 18 a los 20) cambié de religión como cinco veces, pero seguía creyendo en un ser superior. De todos estos experimentos el budismo fue siempre lo que más me gustó, era una religión sin dioses y de gente simpática y culta, pero ¿dejar de comer carne? Ni po’ el coño ¿Pararme los domingos a las siete de la mañana a pasar el ratón meditando en un cojín duro? ¡Qué va! Nada que ver, si iba a abrazar una religión tenía que adaptarse perfectamente a mi filosofía de cabecera, expresada bellamente en esta imagen:

Sí, definitivamente necesitaba algo nuevo. Así llegó Lucy a mi vida. Claro en esa época yo no me hubiera atrevido a llamarlo así. Esto fue una mala costumbre que agarré después, leyendo un blog. En esa época el Señor de la Oscuridad, Pran de pranes, er Mísmisimo, merecía mucho respeto. Era un Diablo muy asustador que se tomaba seriamente su oficio de lanzar plagas y poseer carajitas. Como era tan malo yo le tenía miedo… ¡y miedo de verdad! Aun así junté fuerzas por pura curiosidad y terminé metida en una especie de secta. Realmente no merecía ese nombre porque era bien desorganizada, más que todo lo que hacíamos era beber aguardiente y hablar de sacrificios, muuuchos sacrificios. Éramos los propios comunistas bebiendo, fumando y hablando de revolución al mejor estilo de esa canción de La Polla, o chavistas si lo prefieren así; pero claro en vez de vino barato y güisqui, bebíamos Santa Teresa y vodka Lario’s. Éramos como un club de lectura de fans de Deicide. Un día entre tanta habladera de paja loca y maldiciones lanzadas al estilo de “La Isla del Tesoro”, alguien por fin le puso fecha al asunto o sea al ritual de “convocatoria” que íbamos a hacer. Yo aquí debería exponer una larga serie de motivos por los cuales los jovencitos un poco curiosos del mundo espiritual no deberían cometer los mismos errores que yo e involucrarse en un culto de este tipo, pero  no existe tal lista porque el satanismo, aparte de que es difícil de practicar, es en realidad bastante gracioso cuando lo ves en retrospectiva. Cosas como el “Libro de San Ignacio” o la ”Biblia Negra” los matarán de risa cuando sean mayores y recuerden, entre, güisquises como perdían el tiempo llamando a Seitan. Incluso tengo un amigo que creía que el Necronomicón era real -espero que lo haya encontrado 😉 En fin diviértanse. No pretendo quitarles esos recuerdos: sólo advertirles que la sangre de gato es muy jedionda y les puede transmitir toxoplasmosis. En realidad no maten animales, no vale la pena, de verdad…ah, se me olvidaba, una cosa son las sectas satánicas y otra las luciferinas, inspiradas por A. La Vey, pero no se preocupen las dos son como cualquier otra religión o ideología organizada: aburridas, ridículas e inútiles. No trates de adaptar tu personalidad a una camisa de fuerza.

En fin, fue con ese asunto de los rituales, los llamamientos y todo el show que empecé a decepcionarme de Lucy. Yo superé mis miedos e hice toda una serie de esfuerzos porque esperaba conseguirme lo contrario al cristianismo: una religión divertida y sin reglas, una antireligión, pero eso no existe. Así que si ustedes leyeron hasta este punto y todavía esperan que comience a contarles una historia de orgías y drogas al ritmo de rock n’ toll (o blackened death metal) pess ¡yo también esperaba eso! De hecho, pocas cosas en mi vida han sido tan decepcionantes. Resulta que Seitan en sus rituales es toda una mami: que si esto no porque no es puro, que si hay que conseguir un cuchillo  de hueso de cabra montesa tallado en cuarto menguante, que si la capa negra tiene que ser de terciopelo auténtico y pasada por el calor de una hoguera iniciada por el fuego de una semilla hembra…no, chamo no, con razón no consigues gente pa’l Armagedón ¡que ladilla! Al final terminamos haciendo los conjuros más accesibles para nuestras tierras tropicales. Entre ellos uno muy divertido que debe hacerse a las dos de la mañana frente a un espejo para llamar a un tal Azrael (sí, como el gato de Gárgamel) que no me acuerdo qué coño hace. Pero nada, la cosa es como en Sex and The City, prendes unas velas te pones tu mejor ropita pero el tipo nada que llama y ni unas flores te manda. No llames que Mr. Big no está.

Seitan poseyendo carajitas

Pasó el tiempo y mi débil fe por Seitan y los seres del inframundo se fue transformando en ateísmo. Un ateísmo bien ganado, por cierto, miren que todo esto no es sino el resultado del lavado de cerebro de Kool Aid con Ace que me hicieron en la escuela, (¡abajo la fukin materia llamada religión y las misas de graduación!) Pero los acontecimientos ocurridos en las últimas 72 horas me han hecho olvidar los malos ratos y renovar mi fe. Bueno no exageremos, más bien he sentido una especie de nostalgia mezclada con indignación.

A veces de verdad siento que estoy muy aferrada a mi burbuja personal, es decir como todo el mundo tengo una visión de la vida, pero esta imagen es tan fuerte que cuando salgo de mi ambiente me cuesta creer que haya gente que piensa tan distinto. No voy a caer aquí en un discurso de intolerancia, porque la intolerancia para mí es lo único intolerable. Cuando digo “distinto” me refiero a que en el mundo todavía existe mucha gente que perfectamente pudiera viajar en el tiempo a la Edad Media y ser completamente feliz; las hambrunas y plagas constantes no serían más que un pequeño detalle para lo que significaría vivir en una sociedad que se adapta perfectamente a su sistema de pensamiento. Hablamos de gente que sería feliz cazando “brujas”, saliendo en la noche con antorchas para acosar al vecino que anda en vainas raras, chismeando person to person a falta de radio, tv y redes sociales. Sería un festín de realización personal pues. Imagínenselo: muchas mujeres que conocen no tendrían que tomarse la molestia de ir a la universidad a buscar marido y hacer vida social, porque la educación femenina estaría prohibida. Por el lado de los hombres por fin tendrían la excusa perfecta para preferirlas brutas e inútiles y pasarse todo el día bebiendo sin que puedan ladillarlos al regresar. Sin mencionar el bono del mal de ojo, la envidia, la brujería y los castigos divinos como los “causantes” de sus desgracias personales. A win win situation!

Con esta burbuja en la cabeza fue que me desperté la mañana del lunes, a eso de las once, y después de dedicarle los diez minutos sagrados a mi única y verdadera adicción (el café), prendí el televisor. No sé por qué coño me mato para pagar el cable (y bien caro que está) si cuando voy a prender la tv en la mañana el primer canal que me sale es Televen. Estoy segura de que algún ángel de la oscuridad tuvo que ver con eso porque yo nunca veo ese canal, no desde que dejaron de pasar la versión argentina de “Mujeres Asesinas”. La cosa es que veo una cruz en rojo, con un corazoncito en el medio y la palabra Judas en mayúscula, “¿Qué pasa, qué es esto?” me dije, mientras una gota de sudor frío me recorría la espalda. Las imágenes se sucedieron rápido y mi cerebro recién puesto pa’ la cosa no reaccionaba. Vi una moto con cara de monstruo, pero nadie la manejaba “¿Qué? ¿Qué le pasó al Painkiller? ¡Hablen cloro de una vez!” Después aparecieron en pantalla dos tipas hablando, que no aclararon en nada mi confusión:

-¿Qué te parece, chica?

-No, no, Lady Gaga se pasó.

“Ah…Lady Gaga: eso explica la cara de monstruo… ¿será que le quiere hacer un homenaje a Judas Priest?”, me dije.

-Y más en estas fechas…sabemos que Lady Gaga tiene mucho talento (sic), pero no debió meterse con eso. Ya es como demasiado. Yo no estoy de acuerdo.

“¿Con el homenaje a Judas Priest? ¡Perra! Aunque es Gaga, no sé…”

-Bueno se le desea lo mejor, pero yo tampoco estoy de acuerdo con “ese” tema- véase el énfasis en el ese.

La medieval conversación de las dos viejitas menopáusicas tuvo lugar en uno de esos sets baratongos y escandalosos al mejor estilo criollo de las revistas de variedades, así que no le paré muchas bolas. Cabe destacar que las dos viejitas menopáusicas en realidad eran dos chamas muy bellas de unos 25 años. De todas formas era Gaga: no había que pararle bolas.

Prosigo mi día con mis actividades vacacionales, léase “trabajar como negra para vivir como blanca”, y regreso a mi casa a eso de las siete de la noche. Entro a Lloutuve para relajarme con un videíto  y me encuentro con la misma crucecita toda cuchi con la palabra Judas. Nuevamente no había que pararle bolas. Abro mis páginas favoritas de noticias y en una de ellas aparece en un titular “Nueva canción de Lady Gaga ofende a la Iglesia”, bueno la iglesia se ofende por todo (menos por pedofilia, claro está), así que casi me dio igual, pero cuando estaba a punto de cerrar la página cedí a la curiosidad. ¿Quién me manda? Hubiera preferido seguir en mi burbuja.

La cosa es así, si no han escuchado la canción todavía les doy un resumen, pues me niego a inaugurar mi blog con música mala. Empieza como todas las canciones de Gaga con un verso tartamudo que dice *algo*Gaga -generalmente el algo es el título de la canción y  se repite hasta que el que lo oye se siente en Guantánamo. Después prosigue con frases de la Biblia diciendo a Judas que lo ama, pero que Jesús es su virtud (¿ves como te tratan, Lucy?), que aunque Judas la traicione ella lo ama. En fin es una canción de amor cualquiera, escrita por una de esas mujeres que suelen aparecerse los lunes en el trabajo con los ojos morados, generalmente esposas de policías.

Hasta aquí todo bien, bueno al menos en el momento no sentí nada raro, como cuando te dan una mala noticia y en el momento no puedes reaccionar. Después empecé a sentir una ligera molestia que no puedo describir, como unos celos pero no atrevo a llamarla así. Siguiendo los comentarios de la noticia me enteré de que en el video que se hará de la canción ella interpretará a Ma Magdalena, bueno normal, ¿la temática era bíblica, no? Seguí con mi vida, vi tv, estudié un rato, leí, pero latente en mí había como una rabia que yo no entendía de dónde venía. Volví a recordar el asunto tarde frente a la computadora y por fin entendí todo, cuando volví a ver la portada del nuevo disco de la posera en cuestión (cualquier parecido con el Painkiller es pura coincidencia). Ahí fue cuando entendí lo que sentía: ¡un manoseo del patrimonio cultural! ¿Pero por qué, si esa canción es de lo más gafo que se ha visto? Pero se me olvidaba algo: para el resto del mundo ese amor sadomaso por Judas podía interpretarse como satanismo. De hecho la palabra aparece no pocas veces en los foros que vi relacionados con la canción. Sí, en ese punto ya era víctima de Gaga: había escuchado la canción y estaba abriendo en Google enlaces con su nombre (perra desgraciada, algún día me las vas a pagar, créeme que soy muy buena consumando venganzas). Voy a ser sincera: hasta este momento a mí Gaga no me caía mal. No me gusta su música, nunca me gustó pero me gusta la moda como arte y me cae bien la gente que se viste de forma extrema, algo que el común de los mortales muchas veces no podemos permitirnos. Que lo hace para vender, sí…pero qué coño, ese no es mi problema.

¿Entonces? ¿Por qué entró a mi lista de venganza número tres?-la venganza es el único punto en el que no suscribo a Don Ramón. Pues, señoras y señores, nada menos que por meterse con lo único sagrado que quedaba de la contracultura, mi muy estimado Lucy. El último tabú, el Intocable de la cultura Pop más azucarada.

¿Qué la tipa lo que intenta es imitar a Madonna en Like a Prayer? Obvio, pero va un paso más allá ¿por qué? Así me enteré yo de todo: resulta que la tipa en semanas pasadas intentó estrenar una canción que iba a ser el nuevo himno gay y como que no resultó. Como su álbum está por salir los ejecutivos que la empaquetan tuvieron que idearse una nueva estrategia. Y qué mejor que una probada de antemano por la música dura que logró llegar al mainstream, llámese Ozzy o Marilyn Manson. “Te invoco, Satanás, pa’ que me resuelvas esto y san se acabó”. Es curioso que a los ejecutivos el ritual sí les funcione y a mí no. Pero es obvio por qué: Gaga, a quienes los “monstruos” inspiran, no iba a hacerse tan famosa como cantante de death metal o gótico (miren a las “pobres” de Cristina y Angela echándole bolas con sus grupos  pa’ mantenerse), pero ahora que ya es famosa y está desesperada por mantener su nivel, sí se acuerda de Lucy. Y Lucy acude sin falta a ser cómplice de otra canción mala.

Bad, bad, Lucy

Tenemos que entender: son tiempos difíciles, cada día quedan menos tabús. La tv y el cine todos los días hacen apología de sexo indiscriminado y uso al gusto de drogas y alcohol. Los crímenes están de moda, esta vez sin censura de ningún tipo. El gore es para todos vía CSI y Discovery Channel. Chévere, que bien. Pero ahora van por Lucy y yo lo lloro. Me dirán exagerada, radical, lo que quieran pero ¿recuerdan ustedes cómo eran los vampiros antes de Crepúsculo? Ahora todo el mundo quiere ser “vampiro” para arrechera de los verdaderos vampiros. Los ejecutivos Gaga saben lo que hacen: si iban a ofrecer satanismo tenía que ser vegetariano, amoroso y sadomaso. La gente normal no es muy distinta a mí: poco a poco su miedo a Seitan se irá transformando en simpatía y de la simpatía pasarán a la práctica versión Stephanie Meyer. Créanme las masas siempre lo echan todo a perder. Yo no quiero ser una retrógrada contra la libertad de expresión, además, esto algún día iba a pasar. También veo muy difícil que ahora tenga que calarme a un montón de carajitos pajúos en un concierto de Deicide, cuando algún día vuelvan. Pero tengo algo de sentimental y yo sí voy a extrañar al Lucy que me hacía escuchar los casetes de Led Zeppelin al revés. No quiero aceptar a este que tiene su virtud en Jesús.

Me asustan muchas cosas. Me asusta que si salgo a la calle con una cruz invertida o un pentagrama al revés crean que soy fan de Lady Gaga. Me asusta que la gente se confunda y en vez de cuestionar algunos valores dañinos del cristianismo, se vuelva más cristiana por creer que la cara sin maquillaje de Gaga es una prueba del anticristo. Me asusta en serio a dónde está yendo todo esto ¿qué sigue? ¿Gaga Corpse? He trtado de tranquilizarme, después de todo de verdad nada va a cambiar. Pero aun así tengo un mal presentimiento entre costilla y costilla. El presentimiento de que Lucy nos abandonó hace rato,  el día que vendió la Rolling Stone y MTV. Prepárense para la era post Lucy: cada vez menos rock y más Snooki

¿Qué nos queda a sus admiradores? Recordarlo como era: un Diablo malo, malísimo que asustaba a grandes y chicos, al que Dios le echaba la culpa de todas las guerras, enfermedades y vicios. Por mi parte solo espero  que al menos pase a despedirse. Me imagino que estará ocupado por Semana Santa pero no pierdo la esperanza, lo voy a esperar con unas birras bien frías y unos discos de vinilo de los Rolling, Led y Black Sabbath… ya saben, para recordar los viejos tiempos, cuando le cantaba gente chévere.

bye bye, Lucy

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  1. #1 por Elena el 22 abril, 2011 - 5:35

    [first!! y me lo mam… los siguientes comentarios] -jaja me da risa los que escriben eso en los posts-.

    wowow!
    Gogo has a blog!
    Me reí con muchas partes, me gustó como escribes.

    Me sorprendió que tu primer post haya sido así de largo y a la vez sobre ese tema. Yo soy atea o al menos no creo en nada (ni en nadieN). En realidad veo todo ese tema de la religión como algo sociológico… creo que sobreanalicé las misas cuando era pequeña y las respuestas de “ramona” (la que me daba catecismo) me hicieron pensar en que estaba en una vaina rara -además “religión” era la materia donde tenía las peores notas, por ende: la odiaba-.

    Me pareces que eres interesante, mira toda las vainas que hacías – mi cara era de sorpresa y risa – pero a la vez recuerdo consejos que me has dicho que rompen un poco con el estereotipo de una caraja que hacía vainas para “Seitan” (me dio risa el nombre); y eso es lo que me parece fino.

    Muy fino colocar fotos para complementar el escrito. Me pregunto escribirás seguido, una vez a la cuaresma o cuando te provoque.

    En fin, me gustó el inicio bastante personal de tu blog.

    Saludos!

    • #2 por gogo yubari el 24 abril, 2011 - 21:17

      Ramona…conocí a alguien que se llamaba así, le decíamos Ramona, la mam…jejeje (pobre, pero era muy indeseable la tipa)
      Espero poder escribir por lo menos una vez a la semana…los domingos. Lo que pasa es que tengo un viaje de escritos que no han visto la luz por mi mala costumbre de no terminar nada, por eso este fue tan largo. Tengo que corregir algunos y sacarlos del cuarto oscuro. Gracias por pasar y comentar 🙂

  2. #3 por conidayvuelta el 23 abril, 2011 - 14:51

    Un sincero y atrevido comienzo, Gogo; es un abreboca para que nos preparemos para lo que viene, jaja. Yo estudié siempre en colegios de curas, pero a partir de los catorce años comencé a cuestionarme cosas y analizaba detenidamente todo este tema religioso, fijé posición, y luego tuve muy claro algo: no es que no iba a creer en la religión católica para migrar a otra que me complaciera; era que llegué al meollo de que cualquier religión representaba para mí una pérdida de tiempo, un invento, una estafa, una seguridad al temor de sentirse solos, una necesidad a creer que hay algo superior que te vigila, y te ayuda cuando estás lleno de mierda hasta la frente. Ninguna otra religión me llenaría, ya que, todas me parecen lo mismo, mi peo no era ir en contra de un Jesús o de un delfín, mi peo era que no concibo rendir culto a un líder supremo, y mucho menos etiquetarme como perteneciente a una organización, a un dogma, a un rebaño.

    Obviamente, respeto muchísimo el tema de la religión, así como el político. Como puedes haberte percatado, nunca hablo directamente de religión en mi página; puede leerse entre líneas algunas pistas, pero nunca abordo el tema, menos critico la creencia de otros. Es un tema delicado, y en el cual las discusiones son ladillísimas, y si somos críticos: todas son conjeturas. Es dar vueltas y vueltas en racionalizaciones, dando pataditas de ahogado para defender algo que das por hecho.

    Impactante comienzo, pero da apertura a prometedores posts que inviten a la discusión.

    Saludos!

    Gabo

    • #4 por gogo yubari el 24 abril, 2011 - 21:25

      Yo respeto las creencias de los demás, pero a veces “respeto” es una palabra muy difusa que da lugar para que la gente se haga la loca con temas incómodos que necesitan discutirse. Claro que no todos los espacios so para eso, ni a todo el mundo tiene que gustarle, pero la idea de tener un blog, para mí como persona, sería muy difícil si no pudiera hablar de ciertos temas. Por eso es bueno la variedad y que cada quien sea diferente…gracias por pasar por aquí 🙂

      • #5 por conidayvuelta el 24 abril, 2011 - 21:53

        Por supuesto, Gogo, jeje, en ningún momento cuestioné el que hayas hablado de religión, sólo decía que tremendo post, ya que fuiste atrevida y sincera arrancando así. Estoy de acuerdo, eso es lo de pinga de la variedad: yo no hablo abiertamente de religión en el blog y fíjate como vienes y lanzas tu debut magistralmente, jajaja.

        Saludos!

  3. #6 por The Goddamn Devil el 23 abril, 2011 - 16:40

    vaya vaya, que sorpresa mas agradable chica… me has hecho la mañana… el temor con la cruz invertida no para mi no es tanto ese que tu dices, sino que se ponga de moda y empiece a ver en el sambil cadenitas fashion con cruces invertidas o cruces volteadas de plastico todo chic, porque si algo he aprendido es que la moda es la mayor de las herejes, agarra toda mierda y la escoñeta…
    y si, me agrada la forma en que cuentas tus cosas, casi que te desnudas en palabras… sencillamente hermoso…
    tremendo debut, me quito el sombrero ante ti…
    saludos ya te estoy recomendando por el facebook… si me lo permite claro…

    • #7 por gogo yubari el 24 abril, 2011 - 21:26

      Ese es el mismo temor que tengo yo…por eso mi gravatar: hay que fijar posiciones 😛

  4. #8 por TheSeeker 254 el 4 mayo, 2011 - 14:12

    me sacastes una sonrisa en algunos trozos de tu post..la verdad,tal y como son las cosas actualmente,no veas extraño que la nueva moda sea llevar pentagramas invertidos en las camisetas o llevar logos de bandas de Black metal por moda.Lo que realmente me jode es que al poner judas en youtube me aparezca a la tipa de gaga en vez que la banda de rob…

  5. #9 por manuelmoore el 4 mayo, 2011 - 16:53

    La religión (a parte de la ONU) es una de las cosas más inútiles que pueden existir, la religión es para personas que buscan soluciones en el cielo, la tierra y hasta el infierno. En vez de buscar como resolver nuestros problemas mejor adoremos a un unicornio 🙂 buen post

  6. #10 por gogo yubari el 8 mayo, 2011 - 0:32

    Gracias, chicos. Bienvenidos…

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